Si te gusta la fotografía y quieres aprender desde cero, Marruecos, en África, es uno de esos destinos donde cada día cambia completamente el escenario. En apenas unas horas pasas de cañones de roca a valles, pueblos bereberes y las dunas del Sahara. Y cada lugar te obliga a mirar de una forma distinta.
Con una cámara sin espejo o una réflex y un objetivo versátil, como un 24-70 mm, tienes prácticamente todo lo necesario. Si además llevas un teleobjetivo, disfrutarás especialmente en el desierto y en las Gargantas del Todra. ¿Hay mejor forma de aprender a ser fotógrafo que viajando pasando por parajes tan sugerentes como estos?



Domina la composición de imagen en las Gargantas del Dadès
Organizamos viajes fotográficos por Marruecos en la que yo soy la profe. Tengo más de 30 años de experiencia como fotógrafa profesional, me acompañan guías locales para no perdernos nada. Dicho esto, las Gargantas del Dadès son perfectas para aprender composición. Las curvas de la carretera, los «Dedos de Mono» y los contrastes entre roca y vegetación invitan a buscar líneas y profundidad. En Todra, el reto está en la luz. Las paredes del cañón cambian de color según avanza el día y aprender a medir bien la exposición marca la diferencia.
El tour fotográfico de entre 6 y 8 días también tiene tiempo para disfrutar sin mirar el reloj: un baño en la piscina antes de salir, una parada para probarse la ropa tradicional del desierto, un tatuaje de henna o un té compartido durante la ruta. Son momentos espontáneos que suelen dar algunas de las fotografías más naturales del viaje. Además, son ratos geniales para conocer a más personas como tú, a apasionados de la fotografía.

¿Te imaginas aprender a sacar fotos en el mismísimo Sáhara?
Y después llega el Sahara. En Erg Chebbi basta caminar unos metros sobre las dunas para descubrir cómo la luz del atardecer dibuja las sombras sobre la arena. Allí aprenderás a aprovechar las texturas, el color y el espacio. La jornada termina con una cena en el campamento, música alrededor del fuego y un cielo lleno de estrellas, el lugar perfecto para dar los primeros pasos en fotografía nocturna.
Al final vuelves con muchas fotos, pero también con algo más importante: haber aprendido a observar antes de disparar. Y eso sirve para cualquier viaje que venga después. Si te suena bien, pide más información de nuestras próximas fechas. Puedes venir solo, en parejas o en grupos.
