El despertador aquí lo pone el sol. Madrugamos para contemplar cómo amanece el desierto y África sobre las dunas de Erg Chebbi, uno de los momentos más especiales del viaje. La luz va modelando la arena poco a poco y aprenderemos a fotografiar las sombras, las texturas y los relieves que aparecen durante esos primeros minutos del día.
Tras un fantástico segundo día, y tras ponernos las pilas, recorremos el desierto en 4×4 para descubrir otra cara del Sahara. Si la época lo permite, nos acercaremos al lago Dayet Srji, donde suelen reunirse flamencos y otras aves migratorias. Un lugar perfecto para practicar fotografía de naturaleza y jugar con los reflejos del agua en pleno desierto. Hay algo mágico en estos viajes, y es que no controlamos a los animales, así que cada viaje que hacemos es diferente. Por eso algunos amigos deciden hacer este tour fotográfico varias veces.



La ruta durante nuestro tercer día continúa con la visita a una familia de músicos Gnawa, descendientes de antiguos pueblos del África subsahariana. Compartiremos su música, su historia y su forma de entender la vida, una oportunidad única para aprender fotografía documental y retrato en un entorno auténtico y con la música como hilo conductor de la velada. Como maestra de estos fantásticos fotógrafos que tanto están aprendiendo, he de decir que estoy muy orgullosa con el resultado de sus fotos 😀
Y luego llega un momento muy especial para los forofos del automovilismo: seguimos atravesando las pistas por las que pasó el mítico rally París-Dakar hasta llegar a una familia nómada. Conoceremos cómo viven, compartiremos un almuerzo tradicional con la famosa pizza bereber y tendremos tiempo para fotografiar escenas cotidianas llenas de vida, lejos de los recorridos turísticos habituales.




Al caer la tarde regresamos a nuestro alojamiento en el desierto. Un baño en la piscina, una última puesta de sol y otra noche bajo uno de los cielos más espectaculares de Marruecos ponen el broche a una jornada en la que la cámara casi nunca descansa.
El día 3 de nuestra ruta fotográfica por Marruecos es una de las más especiales porque se dan cita muchas de las cosas favoritas de los fotógrafos: naturaleza, vida, sociedad, colores, música… Tras terminar con el día, cogemos fuerza para prepararnos para el cuarto día de nuestra ruta. ¿Qué nos deparará el desierto?
