Un viaje para mayores de 65 años y jubilados que recordarán por siempre y les hará amar la fotografía

Si estás jubilado y tienes tiempo para viajar, si quieres disfrutar de una experiencia que te hará ver el mundo de otra forma, bienvenido a Yalah. Organizamos viajes fotográficos a Marruecos y nos ocupamos de todo. Puedes venir solo, con tu pareja o con amigos. Nosotros preparamos la ruta y formamos grupos para compartir la experiencia durante seis u ocho días. Aprenderás a hacer fotos y disfrutarás de un viaje inolvidable.

Aprenderás fotografía con una fotógrafa de primer nivel

Durante el viaje estará con vosotros para ayudaros a manejar la cámara y mejorar vuestras fotografías. Puedes preguntarle todo lo que quieras, repetir una toma o pedirle que revise tus resultados. Las explicaciones surgen mientras recorremos Marruecos y encontramos escenas interesantes. También podrás consultarle qué equipo llevar e incluso proponer clases de foto usando solo el smartphone.

Marruecos a vuestro ritmo

Salimos desde España y comenzamos una ruta que nos lleva por Marrakech, el Atlas, las Gargantas del Dades y del Todra y el desierto de Merzouga. Según el itinerario, también visitamos lugares como las cascadas de Ouzoud, donde viven los macacos de Berbería.

En Marrakech pasearemos por sus zocos y conoceremos a sus artesanos. María os ayudará a fotografiar las escenas cotidianas y a aprovechar los contrastes de luz que aparecen entre las calles. Tendremos tiempo para tomar un té, descansar y disfrutar del ambiente. No es un viaje fotográfico como una clase de universidad, es un viaje para disfrutar y aprender a mirar con otros ojos.

Las Gargantas del Dades son uno de nuestros lugares preferidos. Sus paredes rojizas, los oasis y las carreteras serpenteantes ofrecen fotografías preciosas, especialmente cuando el sol empieza a bajar. Allí aprenderás a trabajar el paisaje, las texturas y la profundidad.

En Merzouga nos esperan las dunas del Sáhara. Buscaremos la luz del amanecer y del atardecer, disfrutaremos del desierto y pasaremos la noche en un campamento. María estará pendiente de ayudarte a encontrar buenos encuadres y aprovechar esos momentos en los que la arena adquiere sus tonos más cálidos.

Durante la ruta también habrá tiempo para conversar, compartir fotografías, conocer la cultura amazigh y disfrutar de la hospitalidad de nuestros anfitriones. Nos gusta viajar con grupos que acaban conociéndose bien, compartiendo desayunos, muchas risas y las pequeñas historias que surgen durante el camino.

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