En Yalah viajamos a Marruecos en grupos, y con María Lara como fotógrafa y guía durante la ruta. Llevamos años trabajando allí con Omar y su equipo, así que conocemos bien a las personas con las que viajamos, dónde dormimos y buena parte de los lugares en los que merece la pena sacar la cámara. Los grupos se organizan de varias formas, o bien ya vienen montados o juntamos varios. Hasta hemos hecho grupos de singles… Surgiendo el amor foto a foto.
Hay bastante naturaleza en el recorrido que hacemos por Marruecos. Cruzamos el Atlas camino del sur, entramos en el valle del Dades, recorremos sus gargantas y seguimos hacia Todra y Merzouga. Algunas expediciones pasan también por Ouzoud. Son muchos cambios de paisaje en pocos días y eso se agradece cuando has viajado precisamente para hacer fotografías. Todo depende de si prefirías rutas de 6 u 8 días. Por como estamos hablando ya te habrás dado cuenta de que nuestros grupos y la rutas se hacen en función de lo que te apetezca.
Te enseñamos a mirar a través de la cámara
En Ouzoud podemos encontrar macacos de Berbería. María suele aprovechar estos encuentros para trabajar el enfoque y las velocidades rápidas. Los animales se mueven, giran la cabeza o desaparecen del encuadre y toca reaccionar. Una focal larga ayuda a mantener distancia. Si llevas un zoom que alcance los 200 mm, probablemente sea uno de los lugares donde más partido le saques. Los monos son todo un espectáculo, por cierto, cuando vienen niños, se ríen muchísimo con ellos y los padres suelen gritar: «son como vosotros, ¡están locos!». Pero no te obsesiones con la tecnología. Lo principal de este viaje es enseñarte a mirar. Una vez que aprendes eso, puedes sacar buenas fotos con lo que sea.
El Dades es completamente diferente. Roca rojiza, vegetación junto al agua, pueblos, animales, carreteras de montaña y las formaciones conocidas como Dedos de Mono. Hay días en los que llegamos con una luz bastante dura y esperamos. Cuando empieza a bajar el sol aparecen mejor las texturas de la roca y cambian las fotografías. Cuando montamos grupos de singles, aquí suele suceder la magia.



Marruecos es un destino maravilloso para un viaje en grupo
En Merzouga madrugamos. Las primeras luces sobre Erg Chebbi dejan media duna iluminada y media en sombra, con líneas muy marcadas. Puedes pasar bastante tiempo fotografiando una superficie que desde lejos parecía simplemente arena. Si hace viento aparecen otras posibilidades con la velocidad de obturación. Al atardecer volvemos a tener otra sesión.
María está durante todo ese tiempo con el grupo, siempre estaréis bien acompañados para que solo os preocupéis de disfrutar. Lleva más de treinta años trabajando como fotógrafa y dirige Tragaluz Fotografía en A Coruña desde 2005. Puedes enseñarle lo que acabas de hacer directamente en la pantalla de la cámara. A veces tocará cambiar la velocidad; otras, caminar unos metros y buscar otro punto. También habrá fotos que estén bien tal como están. No te agobies porque sepas más o menos de foto, con 30 años de curro a sus espaldas, María se adapta a tu nivel para hacerte mejorar.
Para estas rutas por Marruecos solemos viajar con lo justo para que no nos moleste nada al caminar. María utiliza una Nikon Z7II. Un 24-120 mm o un 28-105 mm da margen de sobra para paisaje, personas y muchas de las escenas que encontramos durante el día. Quien tenga un objetivo que llegue hasta 200 mm agradecerá ese alcance cuando aparezca fauna. Varias baterías, tarjetas de memoria y algo para proteger el material de la arena resultan bastante más útiles que una mochila llena de ópticas.
También viene gente con el móvil. Se puede aprender perfectamente a buscar una composición, trabajar distintas distancias, medir la luz y esperar el momento con él.
La parte práctica del viaje la llevamos preparada desde España junto con nuestros socios marroquíes: ruta, transporte y alojamientos. Nos ocupamos nosotros y te vamos informando. Hay viajeros que llegan solos al grupo y otros que vienen acompañados. Después pasamos varios días juntos, paramos cuando encontramos algo que merece una foto y seguimos camino.
